¿Qué nos hace sentir seguras? Para la política del miedo, la respuesta cabe en una valla, un despliegue policial o un decreto. Para Del miedo a la esperanza. Migración y democracia, el informe que la Fundación porCausa presentó este miércoles 4 de noviembre en un encuentro online, la respuesta está en otro sitio: en poder pagar la vivienda, tener un centro de salud que funcione, un salario digno, una buena escuela pública y no tener que desconfiar de quien vive en el piso de al lado.
El informe, firmado por Lucila Rodríguez-Alarcón y Gonzalo Fanjul, con la colaboración de Míriam Juan-Torres González, Vanesa Martín, Sara Robles y Jaime Bedos, se puede descargar gratis en Pública. Recorre cómo el miedo a «el otro» se ha convertido en una herramienta para vaciar la democracia por dentro y, sobre todo, propone por dónde empezar a darle la vuelta.
Un círculo que se alimenta solo
El informe describe el mecanismo en cuatro tiempos. Primero, el miedo como justificación: se señala a la persona migrante como amenaza y se ofrece una seguridad estrecha, centrada en la llegada, la patera o la valla. Después, la promesa de detener los flujos, o de fingir que se detienen. Europa necesita movilidad laboral, pero cierra las vías legales, así que el sistema fabrica irregularidad y precariedad.
Ese segundo tiempo tiene un coste concreto. Entre 2004 y 2023, la Unión Europea destinó 9.344 millones de euros a externalizar el control de sus fronteras en países como Marruecos, Mauritania, Libia, Argelia y Túnez. Solo entre 2014 y 2019, las empresas que operaron vuelos de deportación desde España se repartieron 45,6 millones de euros. Mientras tanto, recuerda el informe, la mayor parte de la inmigración irregular llega en avión y con visado de turista, porque no existe otra puerta.
El tercer tiempo es lo que se rompe. Se rompe la economía, porque entre 2000 y 2014 la migración explicó entre el 40 % y el 80 % del crecimiento de la fuerza laboral en las principales economías de destino de la OCDE. Se rompe la democracia, porque se instala una ciudadanía por escalones. Y se rompe el listón moral de lo que aceptamos que se haga a otro ser humano. El cuarto tiempo cierra el círculo: el desorden que produce este modelo es justo lo que sus promotores necesitan para pedir otra vuelta de tuerca.
Del miedo a la esperanza · el informe en un vistazo
El miedo sale caro. La salida ya existe.
La política del miedo promete orden y produce lo contrario. Estas son las cifras del círculo vicioso que describe el informe, y los cinco cambios que propone para romperlo.
El círculo vicioso, en cuatro tiempos
- El miedo como justificación
Se señala a la persona migrante como amenaza.
- Cerrar, o fingir que se cierra
Sin vías legales, el sistema fabrica irregularidad.
- Lo que se rompe
Economía, derechos y el listón moral.
- La profecía cumplida
El desorden justifica otra vuelta de tuerca.
↺ Y vuelta a empezar.
La salida: cinco cambios
- el problemala posibilidad
- el murola membrana
- la autosuficienciala interdependencia
- la prioridad nacionalla diversidad funcional
- la remigraciónla redistribución
Fuente: porCausa, Del miedo a la esperanza. Migración y democracia (2026), a partir de porCausa (2024), Fronteras S.A. (porCausa y Público, 2020) y McKinsey Global Institute (2016).
El canario en la mina
La idea que recorre todo el informe es que lo que hoy se ensaya en la frontera no se queda en la frontera. La vigilancia masiva, la suspensión de derechos o la sospecha como norma se prueban primero con quien tiene menos protección. Después se extienden al resto. Por eso el informe describe la migración como el canario en la mina de la democracia: cuando se debilitan los derechos de unas personas, acaban debilitados para todas.
Cinco cambios para otro futuro
Frente al futuro distópico, en el que el «nosotros contra ellos» se convierte en el sistema operativo de la política, el informe propone cinco transiciones:
- del problema a la posibilidad;
- del muro a la membrana, una frontera que regula en lugar de impedir y matar;
- de la autosuficiencia a la interdependencia;
- de la prioridad nacional a la diversidad funcional;
- de la remigración a la redistribución.
En el centro está una idea de pertenencia que no depende del origen: quien vive aquí, trabaja aquí y cría aquí a sus hijos es de aquí.
La utopía que ya existe
El informe insiste en que esto no es un ejercicio de imaginación. La regularización extraordinaria en España, que abre la puerta a más de un millón de personas que ya vivían en el país, nació de una Iniciativa Legislativa Popular impulsada por más de 900 organizaciones y respaldada por más de 700.000 firmas. El informe recuerda que las regularizaciones anteriores, con gobiernos de distinto signo, no provocaron el colapso que se anunciaba.
Recoge también experiencias como el patrocinio comunitario en varios países europeos y en regiones de Canadá, donde vecinas y vecinos acompañan a familias recién llegadas con alojamiento y contactos para encontrar trabajo, y las ciudades de acogida, de Barcelona a Milán, que garantizan el acceso a servicios municipales con independencia de la situación administrativa. En la vida de barrio (asociaciones de vecinos, clubes deportivos, huertos compartidos, coros) el informe ve el mejor antídoto contra el miedo.
Esperanza no es optimismo
El optimismo cree que todo saldrá bien; la esperanza sabe que puede salir bien si se actúa. Esa diferencia es la que el informe reivindica. El miedo quita a la gente la convicción de que la acción colectiva sirve para algo, y la esperanza se la devuelve. Por eso el texto cierra con una frase que resume su propuesta: «Elegir la esperanza no es un gesto ingenuo. Es lo más político que podemos hacer».




