Este otoño, mientras las imágenes de Ceuta llenaban portadas y tertulias, millones de personas en España hacían cuentas para pagar el alquiler. Eran dos conversaciones en paralelo: una sobre «el otro» que llega y otra sobre la casa que no podemos pagar. El nuevo informe de la Fundación porCausa, Migración y democracia: Del miedo a la esperanza, parte de esa paradoja para hacerse una pregunta incómoda: ¿por qué una sociedad acaba hablando más de lo que teme que de lo que vive? ¿Y quién gana con esa distancia?
Lo que nos preocupa no es lo que nos afecta
Los datos que recoge el informe apuntan a una distancia persistente. En los barómetros del CIS, la inmigración aparece a menudo entre los tres principales problemas del país. Sin embargo, cuando se pregunta a la gente qué le afecta personalmente, cae al quinto puesto o más abajo, por detrás de la economía, la vivienda, la sanidad o el empleo. Y en septiembre de 2026, en el primer barómetro tras la crisis de Ceuta, la preocupación por la inseguridad ciudadana no subió: bajó del 6,4 % al 3,9 %.
No es un fenómeno solo español. Según el Eurobarómetro, la inmigración pesa más cuanto más lejos de casa se formula la pregunta. En 2016, el 45 % de los europeos la situaba entre los grandes problemas de la Unión, pero solo el 26 % entre los de su propio país. La percepción también se despega de los datos: en una encuesta en catorce países, la población estimaba de media que el 24 % de sus vecinos había nacido en el extranjero, más del doble del 11 % real.
Los datos ayudan, pero no bastan
Si todo fuera falta de información, bastaría con dar las cifras correctas. El informe repasa más de una década de investigación que pone a prueba esa idea, y los resultados son incómodos: cuando se corrigen los datos, la percepción se ajusta, pero las opiniones apenas se mueven. Primero viene el miedo, y después la cifra inflada que lo justifica. Lo que sí movió la balanza en uno de esos estudios fue un relato: la historia de un día en la vida de una persona migrante. De ahí una de las ideas centrales del informe: más que datos, hacen falta marcos y relatos propios para no debatir siempre dentro de «la caja» del adversario.
La migración como acelerador
El informe describe lo que el equipo de porCausa llama el «McPopulismo»: una franquicia política que se replica de Hungría a Italia o España, que vende miedo, produce desorden y usa ese desorden para pedir más miedo. La migración es su acelerador más eficaz. Funciona como un círculo vicioso en cuatro tiempos que tiene costes económicos, democráticos y morales. Solo entre 2004 y 2023, la Unión Europea destinó 9.344 millones de euros a externalizar el control de sus fronteras en países como Marruecos, Mauritania o Libia. Mientras tanto, entre el 40 % y el 80 % del crecimiento de la fuerza laboral en las principales economías de destino de la OCDE estuvo ligado a la migración.
La migración es, además, el canario en la mina. Lo que hoy se ensaya con las personas migrantes, como la vigilancia, la suspensión de derechos o la sospecha como norma, tiende a extenderse mañana al resto. «Lo que empieza en la frontera acaba en el barrio, en la redacción, en el juzgado, en el parlamento», advierte el texto.
Del miedo a la esperanza
Pero el informe no se queda en el diagnóstico. Reconoce que la ansiedad de fondo es legítima, tras un cuarto de siglo de crisis encadenadas, y propone otra salida. Su tercera parte está dedicada a la esperanza, entendida no como optimismo sino como decisión política. Plantea recuperar una idea de seguridad que incluya la vivienda, la sanidad y la confianza en el vecino, y mira experiencias que ya funcionan, dentro y fuera de España. Porque, como concluyen sus autores, elegir la esperanza no es un gesto ingenuo.
El informe está firmado por Lucila Rodríguez-Alarcón y Gonzalo Fanjul, con la colaboración de Míriam Juan-Torres González (Othering & Belonging Institute, UC Berkeley), Vanesa Martín, Sara Robles y Jaime Bedos.
Presentación online: miércoles 4 de noviembre, 19:30 h
Gonzalo Fanjul, director de investigaciones de porCausa, y Lucila Rodríguez-Alarcón, directora general, presentarán el informe en directo y conversarán sobre sus principales hallazgos. La participación es gratuita, pero hay que inscribirse: el enlace para seguir el directo llegará por correo.




