La mayor victoria del movimiento político antinmigración en la última década no ha sido conquistar gobiernos, sino moldear el lenguaje y la agenda política. Esa es la premisa de partida de este informe, elaborado por la Fundación porCausa y el think tank Political Watch.
El estudio analiza la actividad parlamentaria relacionada con las migraciones durante la primera parte de la XIV Legislatura, entre diciembre de 2019 y junio de 2021, utilizando la herramienta de análisis Tipi-Ciudadano. En ese período, las iniciativas sobre migración en el Congreso duplicaron todas las acumuladas en los ocho años anteriores. Un dato que, por sí solo, ya dice mucho. Pero lo más significativo no es la cantidad, sino el tono: la inmensa mayoría de esas iniciativas pueden calificarse de antinmigración, y una gran parte es abiertamente xenófoba.

El protagonismo de Vox en este fenómeno es aplastante. Con 1.013 iniciativas, el partido concentra él solo más actividad parlamentaria sobre migración que todos los demás grupos juntos. Junto al Partido Popular, que suma 329 iniciativas, ambas formaciones aglutinan el 83% del total. Su discurso se articula en torno a cuatro ejes: la inmigración como amenaza para la identidad nacional, la criminalización de las personas migrantes vinculándolos con desorden público, la retórica de la «invasión» y el «efecto llamada», y la islamofobia y aporofobia como herramientas de estigmatización.
Frente a este aluvión, la respuesta de los partidos no hostiles a la migración ha sido llamativamente discreta y no ha no ha logrado sustituir la narrativa dominante impuesta por VOX Y PP. El PSOE, por su parte, ha mantenido una posición ambivalente, combinando gestos de defensa de derechos con intervenciones que reproducen parcialmente el marco securitario.
Si quieres conocer en detalle la estrategia narrativa sobre migración seguida por todos los partidos, accede aquí al informe completo de la política del miedo: https://publica.porcausa.org/wp-content/uploads/2026/03/PorCausa_La_Politica_del_miedo_2.pdf


